martes, 29 de mayo de 2012

Era una tarde gris en pleno Buenos Aires, el sol jugaba a las escondidas, como mi felicidad, y yo buscándote en medio de un mundo de gente, tratando de recordar algo de vos, que me acerque, algún recuerdo que me devuelva tu presencia, solo quedo esa esquina en donde te prometí que cambiaríamos el mundo y te ofrecí el de escaparnos lejos donde nadie nos conociera, despertar con cielos nuevos y otros paisajes, seguido del beso primero que te robe. Hoy paso por esa esquina , me sonrió al recordarte, y te veo en la cara de una mujer que en esa esquina angustiada lloraba desconsoladamente, mientras que Buenos Aires se llena de muerte, de olvido, hoy como otros dias salí a buscarte y lo mas triste de todo es que cada día te olvido un poco mas y no se si te invento o te recuerdo

por que?


Porque siempre te miro

como si no te hubiera visto nunca

Porque siempre suspiro

con tu amor detrás de la nuca


Porque llegas como si no te hubieras ido

porque me dejas volando

y yo sigo andando, silbando bajito

buscando aquel tesoro en el que anido


Porque siempre te busco

sabiendo que te encuentro

y siempre señalo los frutos del intento


Porque seremos más que uno

o al menos dos niños

buscando nuevos futuros
Me pregunto que misterio tendrá su boca, que me  hace adicto a sus besos, a esas palabras que salidas de sus boca parecen mas bellas, que tendrán sus manos que curan las heridas del alma, esas que no se ven, pero están escondidas, que no se escuchan pero hacen demasiado ruido. Es que ya me conoce de pie a cabeza y también conoce mis desgracias, mis fracasos, mis ganas de seguir adelante, de conquistar sueños y ciudades que todavía no conocemos. también conoce mis delirios y ese bohemio y loco soñador en que era y creo que de a poco desaparece  no quería expandirme mucho mi intención no era esa, solo comunicarle mi devoción, mi pasión y dedicarle esta pequeña carta de amor...

sábado, 26 de mayo de 2012

ES TAN DIFÍCIL NO ENVIDIAR AL VIENTO QUE ACARICIA TUS MEJILLAS,TAN DIFÍCIL NO QUERER CREERME SOL PARA PODER BAÑAR TU CUERPO EN EL CÁLIDO VERANO,O QUIZÁS LA TENUE LUZ DE LA LUNA PARA QUE EN TUS NOCHES EN VELAS PUDIESE ILUMINAR TU TIERNA MIRADA,QUISIERA SER AUNQUE SEA UN INSTANTE EL AIRE QUE RESPIRAS PARA PODER LLEGAR A LO MAS PROFUNDO DE TU ALMA...
QUISIERA PODER EXPLICARTE LA HERMOSA SENSACIÓN QUE DESBORDA MI ALMA CADA VEZ  QUE TE ENCUENTRAS CERCA Y EL DOLOR MAS PROFUNDO CUANDO TE ALEJAS DE MI.
DESAFIARÍA A TODOS LOS DIOSES DEL OLIMPO TAN SOLO PARA QUE LA INMENSA PASIÓN QUE SURGE ENTRE TU Y YO PERDURARA POR LOS SIGLOS,PERO YA LO SE AMADO MIO,TAN SOLO SOMOS DOS CUERPOS QUE SE UNEN EN UN DESENFRENO DE AMOR,LUJURIA Y PASIÓN,TAN SOLO DOS ALMAS ENAMORADAS QUE CADA SIGLO VUELVEN A RENACER Y JUNTO CON ELLA EL MAS PROFUNDO AMOR...

PD: Te pido mil disculpas por haber entrado a este tu santuario,(creo que a travez de este medio sabrás un poquito mas de lo que siento por vos),pero como por cuestiones de la vida,(trabajo,estudio y demás) cada día es mas difícil tener dos minutos y decirte cuanto TE AMO!,y quiero que sepas que en mi siempre tendrás TU COMPAÑERA,AMIGA,AMANTE,CONFIDENTE Y POR SOBRE-TODAS LAS COSAS TU FIEL ESPOSA.                                                                                                    

                                                                                 TU SIMPLEMENTE LALA

                                                                                         

jueves, 24 de mayo de 2012


Me pregunto qué pasaría si dejara de perderme en el supermercado, o si el viento de la calle dejara de arrastrarme, si las cervezas de los bares vinieran vacías y no me dejaran chapotear en los charcos de una utopía tan grande como el olvido, o si el cine no diera siempre esa película idiota que me guiña el ojo y lo hace tirar agua hacia abajo, o si la mirada no esquivara tanto, si la pregunta tuviera alguna respuesta, o mejor, si la pregunta tuviera sentido, o qué pasaría si con alas y antifaz yo trepara a tu alcoba vacía y me tomara hasta la molestia de tu boca, o si afilara las uñas de los ojos para rascarte las vestiduras, o si te dejara tan desnuda como cierta en el medio de la avenida en una noche vacía de verano, si los árboles volvieran a cantar en cuatro idiomas o si la luna me diera la orden de besarte sin excusas, o si me fuera tan lejos que la noche no podría ni alcanzarme, ni siquiera la tuya, la almohada vacía, la sábana de escarcha, la humedad inocua e inolora de las lunas de una cama que ya no sabe contarlas, quizás no tendrías que maldecir a cada paso firme que camino hacia tu sombra ni llamar al destino para que aparte por vos mi mano de tu pecho y te vista, y que te vista con tanto abrigo hasta convertirte en madeja en un sillón cansado, con la casa olfateando recuerdos ingratos, absurdos, quizás tendrías que cantarle al pasado que se calle, o rogarle al futuro que alquile unas alas para volar tan alto que nadie te encuentre. Quizás bajarías al instante, porque en tierra o cielo mi mirada sería la misma. Exactamente la misma. Quizás arañarías verdades e hipotecarías sueños, o directamente los romperías, oero yo estaría tan lejos. Tan lejos que no oiría ni el llanto de los niños, ni los rayos del sol sobre tu pelo ni el suspiro de caricias en tu espalda, ni la humedad de tu boca pequeña y hermosa abrazando, y me abrasaría tan lejos del mundo que, esta vez, el humo no nublaría ni tus dudas.


O quizás no pasaría nada...
adoro tu figura en mi cama y tu cuerpo adormecido luego del amor. es que me has hecho rehen de tus sueños, militante de tu risa, piquetero de tus sueños que no puedo pensar en un mañana si no es con vos.
sabes afuera se caen las bolsas, el  mundo se colapsa, la gente desesperada corre por un laberinto sin salida a lo que se la conoce vida. vida es verte despertar, y el olorcito a mates de la tarde, las peleas sin sentido, los juegos de esos hermosos duendes que me regalaste, y la promesa eterna de verte despertar en mis mañanas,.

martes, 22 de mayo de 2012

Lluvia de Mayo


Tenia ganas de decirte algo,
no se de donde nace esa necesidad,
supongo que será la lluvia,
ese lindo regalo de la siesta que oscurecía las terrazas de las casas,
con el reflejo plateado de las nubes
y regaba los techos de los autos y los pastos de las casas viejas en el barrio,
un hombre en tanto miraba el agua como caía por las canaletas
y buscaba algo en los dinteles de las puertas
y que lindo regalo la lluvia.
Y no se, me dieron ganas de decirte algo,
mientras miraba al hombre que parado tomaba su mate
y le tiraba la yerba a una maseta vieja,
de verte tal vez reír y ese brillo de tus ojos tiernos
Se que no existe un lazo que nos una,
una cuestión que me lleve hasta tu puerta
y me imagino como seria llegar hasta tu puerta
mojado por esta hermosa lluvia que me cae del cielo
y me hace pensarte, colgado,
colgado de los cables anda un pedacito de viento
que remonta algo invisible y lo miro,
como los perros que esperan que pare el agua,
asi lo miro y le busco el olor al aire,
olor a tierra mojada a campo recién amanecido,
nostálgico pero lindo.
Así es a veces la siesta de Mayo,
yo nunca escribo, o sueño, o miro los cables en Mayo,
casi siempre estoy esperando que venga el año nuevo
y limpie las cosas malas del viejo,
pero acá me tenes,
pensándote en Mayo
revisando recuerdos, fotos viejas, amigos, familia
cosas de todos los días…
ya vas sabiendo de a poco que me gustan las cosas de todos los días
que me pierden las cosas complejas
que lo simple es mas bello, siempre es mas bello
porque viene de la nada, y se hace todo
como la lluvia esta, de la siesta, que de a poco se hace calles húmedas
y olor a tierra mojada, autos brillantes y gente que camina rápido
y ganas, que ganas de verte en esta lluvia de la siesta

martes, 15 de mayo de 2012

Quiero recuperar algo. Quiero y entiendo que es indispensable, algo que tal vez nunca perdí, entonces no se si quiero recuperarlo o descubrirlo Solo me canse de la espera, de la mancha de humedad en la pared, metamórfica, desprolija y aun así, siempre igual Solo me canse de mi corazón y las tortugas, las malditas tortugas boca arriba Me canse del cigarrillo, de esperar el remedio para la tos, el limón en el té, la dieta de fin de semana Me canse y me canso de mí en el espejo, en la cama, sosteniendo la mirada en el techo, me canse de sostener el techo Me canse de los puntos suspensivos, de las comas por las dudas, de los errores en todos los versos y las haches siempre tan mudas Me canse de la noche desestrellada, del miedo a la muerte, el olor a soledad, del olor a llanto disponible
Queríamos escapar del tiempo y lo hacíamos cada vez que nos mirábamos a los ojos, coleccionamos soles de otros lugares los cuales jamas nos conocieron, planeamos viajes que jamas realizamos, inventamos revoluciones que solo se alimentaban de abrazos y besos y pasaba a la anarquía de tu ausencia.Me mostraste otro mundo el cual no conocia, un mundo un poco mas claro del que conozco, donde la gente solo se moria de risa y solo se lloraba de alegria. Aunque el tiempo haya pasado como un atleta sin pies, aunque nos atan los horarios, las obligaciones y un maldito estrés, déjame decirte que sigo planeando una revolución junto a vos y vivir en la anarquía de un beso que salga de tu boca, que habrá mas lugares que conocer, y barreras que superar, pero estamos juntos y aunque todo parezca difícil, solo basta mirarte a los ojos y seguir caminando.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Recuerdo los días de lluvia en donde caminamos como dos niños en pleno Buenos Aires, el cielo parecía que se caía a pedazos, y yo le pedía a dios en eso momento que el tiempo se párese. San Telmo estaba gris, la gente corría a refugiarse de la lluvia , mientras que nosotros sorprendidos por ella nos reíamos en plena calle, sin pensar que ya no habría lluvias, ni San Telmo, ni nosotros. Hoy me levante y al ver la lluvia por mi ventanal no hice mas que recordarte y recordarme de esos días, te sentí cerca nuevamente, te imagine sola entre la gente desprotegida sin mis besos y abrazos. te busque en un rinconcito de mi alma y aunque ya no me acuerde de tu cara, aunque todo tenga gusto a nada, encontré tu ultimo beso y el no me olvides antes de partir, y como dice esa vieja canción hoy llueve, hoy duele.  

sábado, 5 de mayo de 2012

Con pocas preguntas, con todas las respuestas, con la certeza de otro próximo fracaso en las cuentas del haber, con nostalgia, impotencia, con el tibio e insulso sabor de la costumbre y de la búsqueda poco sagaz y hasta entonces (y siempre) vana, mi amigo se dirigió otra vez a su edificio, y tocó el 5° A de la calle San José. Allí lo atendió ella, que ya lo estaba esperando. Tardó unos minutos en bajar, como era su costumbre (siempre había algún atuendo que ponerse o algún pelo que arreglarse; o tal vez sólo demoraba para corresponderse con la teoría de él de que siempre son las mujeres que las que llegan tarde – al menos, era inobjetable su puntualidad, lo que le daba lugar para jactarse de aquello, con toda razón). La miró y ya le cambió el semblante. Aquellos ojos claros siempre habían sido su debilidad, y ella lo sabía, y le fascinaba ese juego de miradas, de “se mira y no se toca”, de sí pero no, de acércate pero no tanto. Le obsequió un beso en la mejilla y la abrazó, como era su costumbre ya, y la saludó como si nada hubiera pasado. Como si realmente hubiera una amistad entre ellos. Subió, tomó un café y lo invitó a pasar al cuarto. Al parecer, tenían que hablar. O se suponía, él tenía que hablarle. Ya detestaba su timidez, porque de sólo pensar en declararle sus sentimientos ya le temblaban las manos, bajaba la mirada, se ponía tímido y rígido y se quedaba inmóvil. Era consciente de ello y se machacaba más aún, y entraba en un círculo vicioso insoportable. Así que pateó (como siempre) la pelota para adelante, y comenzó una charla (como casi todas) superficial, corriente, casi de rutina. Que el trabajo, la facultad, que el novio de ella, que la madre... Ella lo advertía, claro. Y es que desde pequeña, desde sus primeros años en el colegio primario ya sabía que contaba con el deleite de aquel muchacho que se desvivía por ella. Y era una suerte de pacto tácito. Ambos sabían de aquel sentimiento de antaño, que no cambiaba jamás. Es más: se acrecentaba con el tiempo. Pero ya eran otros. Al menos, más grandes. - Bueno, me dijiste que tenías algo para decirme – dijo ella Silencio. Estaba hecho una roca, no podía pronunciar palabra. Se sentía tan impotente. Porque, claro, por un lado, su timidez ante ella lo corrompía. Por otro lado, sabía que la respuesta de ella sería inexorablemente negativa, y además, ella estaba con otro. Con lo cual...no había ninguna posibilidad. - ¿Sabes? Es curioso. Ya estamos grandes. Y siento que vos no me demostrás nada de lo que sentís. Yo sé lo que sentís porque...sencillamente , lo sé. Pero jamás lo escuché de tu boca, y no lo siento tampoco. Y así es muy difícil que puedas seducir a alguien, que alguien se enamore de vos. Peor aún. Si ya su ánimo estaba mal, eso lo terminó de derrumbar. No encontraba consuelo. La mujer que amaba y por la que él creía que estaba dándolo todo, le estaba diciendo que nada de lo que él hacía le llegaba. Y en parte era cierto: nunca había hecho nada concreto como para demostrarle su sentimiento. Y se odiaba. Y la odiaba. Porque observaba cómo ella lo incitaba a hacer algo que sabía no tendría camino ni sentido. “Esta mujer propone que salte y me estrelle, contra un muro de piedras que alza en el cielo. Y como combustible, me llena de anhelo...”, sonó en su cabeza. Siempre le ocurría: en lugar de hechos, en su vida resonaban canciones, ideas, palabras que se esfumaban en sus pensamientos que nadie conocía del todo. Pensó en besarla apasionadamente, pensó en maldecirla por sus juegos, pensó...pensó. Pero no hizo nada. Se quedó inmóvil, con la amargura y la tristeza y la impotencia, la humillación que le provocaban aquellas palabras pronunciadas desde sus labios carnosos y su mirada de ojos claros, dulce, compasiva, penetrante, intolerable. Y sólo alcanzó a decir que la quería, que quería estar con ella. Nada más. - Bueno, pero sabés que no se puede – dijo ella. Y sí. Así era. Y por eso no soportaba su incitación. Era tan contradictorio. - Creo que lo mejor va a ser que no nos veamos más. No nos hace bien a ninguno. El nunca entendió el porqué. Al menos, no en ese momento. No podía soportar la idea de no verla más. Era dejar esfumarlo todo. Era la asunción práctica de su fracaso. Pero asumió las palabras de ella, creyendo (y así era) que a largo plazo, tendría razón. Tomó su abrigo, cruzó la habitación. - ¿Te vas? - Sí – respondió él - . ¿Me abrís? Bajaron el ascensor. No supo cómo despedirse. - Perdón si te hice sentir mal con lo que te dije. Sus palabras, según él, no merecían respuesta. Cerró la puerta ella, la vio irse por el ascensor, y se quedó sentado unas horas, llorando en el umbral de su puerta, con la certeza de que sería la última vez que pisaría ese lugar. Y con su cansancio a cuestas. Veía cómo su virilidad y su hombría se venían al suelo de un tirón. A veces se cansaba de ser hombre. Esta vez... se cansaba de no serlo. La semana pasada, después de largo rato sin noticias, mi amigo volvió a escribirme. Al irse me dijo: "Voy a dar la vuelta al mundo y vuelvo" (siempre sale con esas frases que uno comprende tiempo después) , con lo cual, no me preocupé por su ausencia en unos días: era comprensible. De todos modos, considero que la clave está en considerar qué es para él "el mundo". Yo creo que habla de "su" mundo. Es decir: además de pasear, anduvo dándole vueltas a su cabeza. Tiene un particular espíritu selectivo. Naturalmente, todas las personas al decir una cosa, siempre dejan de lado otras. El punto está en el modo, la forma y la profundidad con que lo realizan. Mi amigo es, en ese sentido, bastante peculiar. Se remite a temas puntuales y omite por completo otros. Como aquel escritor que narra sus novelas en 1era persona. El caso es que este buen muchacho anduvo (antes, cuando tenía más tiempo ; porque ahora trabaja - o, como dice él, en su terminología marxista irónica: "engroso felizmente las filas del proletariado urbano" - ) paseando un buen rato por su mente. Paseo que realiza a menudo, pero en determinados momentos se le acrecienta. Y esta vez, más aún. Pasado tiempo ya de aquella visita en la calle San José, lo había casi olvidado. Sin embargo, hace unos días - me dijo- revolviendo viejos papeles y cosas metidas en cajas a medio embalar (resulta que también está por mudarse) , encontró viejos recuerdos, anécdotas, fotos, escritos. Entre ellos, aquel poema (en su momento, el primero que había escrito) realizado para aquella muchacha, "Será", cuyo título seguramente robó de algún cantautor moderno (aunque no se hizo problema por los Derechos de autor, dada la escasa difusión que tendría el mismo - una sola persona - ), y decía algo así como: Será que este reencuentro se me hizo tan corto, sera que me remuerde pensarte con otro, será que es tarde, y me duele la mirada, será que ya todo tiene gusto a nada Será que me inhibes y me pongo cobarde, será que siempre llego tarde, será que tus besos no llegan ni pasado mañana, será que no despierto con vos de madrugada Será que hace frío y me duelen las costillas, y de tanto esperarte sentado, no llego ni a la esquina, será que hace 10 años que te pierdo, será que tengo tanto miedo de encontrarte, de perderte, de que me hables, de que me calle, de que te mire y se te olvide que así no soy tuyo ni de nadie Será que siempre lo arruino todo, que no razono ni a tu forma ni a tu modo, será que extraño tus abrazos, tus sabores, tu aroma de recién levantada, que no me sale ni mirarte a la cara Será que ya no tengo ni las fuerzas ni las ganas, será que ya nada es lo que era, que mis dedos no cruzan tu frontera, ni mis labios entienden los relieves de tu mapa Será que esta espuma de certeza de pasado me ataca de frente y de costado, sin piedad, sin escrúpulos y sin disimulo, con dardos de soledad, inculcándome el terror que me produce el azar. Será que no soy independiente, que me quema la nostalgia del no haber hecho, que por las noches no recojo flores en tu vientre, que no siembro semillas en tu pecho Será que tus labios ya son como espadas, que no sientes ni temes si me matas, que no duermes ni sueñas conmigo, que no serás la madre de mis hijos " Se sorprendió al leerlo. Se sorprendió especialmente de que no le disgustara lo que había escrito (generalmente la humildad y la autoestima no le permitían semejante lujo). Y pudo reencarnar los sentimientos que había tenido. Porque aquello había sido escrito horas después de aquel encuentro (que bien podríamos llamar: desencuentro). El caso es que a pesar de sus escasos años en la facultad de Letras, mi amigo había adquirido de sobra la costumbre de cuestionarse las cosas. A veces sin sentido, pero a veces llegaba a cosas valorables. Esta vez no. Con su tozudez a cuestas, decidió volver al 5to A de la calle San José. Esta vez no sé con qué propósito (no me lo dijo). No contó detalles del encuentro, pero me dijo que había aprendido varias cosas. En 1er lugar, que las personas cambian. Incluso él mismo. Que las personas cambian, crecen, eligen determinadas cosas en determinados momentos, cosas que son funcionales a sus deseos y a sus necesidades, y que, cuando éstas cambian, las otras también se modifican. Por eso pudo comprender que aquella muchacha nada tenía que hacer en su vida. Porque no tenían nada en común. La encontraba tan insulsa ahora, tan poco deseable. Se preguntaba: "¿qué haría yo con ella?". Y no encontraba ninguna respuesta posible ni satisfactoria. No había nada ya. Continuó su charla con ella sin embargo, de cosas vanas, como siempre. Decidió esta vez no volver, no tanto por su estado civil actual sino por su estado mental posterior. Y se quedó en su mundo. Miró el reloj. Eran las 7. Su mujer dormía en su pecho, mansa y tranquila, en paz. "Me quedaré en mi mundo para siempre", dijo. "No me esperes". Ya ven: sigue sin volver. Pasó un poco el tiempo. Mi amigo se puso un poco más reflexivo (más aún), e intentó superar con ansias aquel tropezón. Tardó un tiempo largo, la herida había sido profunda y no abundaban los medicamentos ni los vendajes para curarla. Era realmente complicado volver a confiar otra vez, entregarse, darlo todo sabiendo a que lo que había tardado en sanar podría volver a abrirse en menos de lo que dura un corto invierno. Pero descubrió que no todo tiene porque ser necesario, no todo tiene que repetirse indefinidamente, las cosas no están escritas, asíque mucho menos las historias y las vivencias personales. Así que intento hacerse eco de aquella tesis, de intentar transformar la realidad además de comprenderla. Y en aquel viaje por sí mismo y por su mundo, encontró aquella llave con la combinación correcta y en el momento indicado para abrir aquella puerta donde no había lugar para lamentos. Donde estaba a salvo. Con sonrisas inocentes, con caricias cada día más dulces, con certeza de presencia, con constancia, perseverancia, con convicción de futuro, de seguridad, de suelo firme, de mirada cómplice que lo dice todo sin decir nada, con entrega que lo da todo sin pedir nada. Intentaba adentrarse en su nueva situación y lo lograba, pero de a ratos, porque que la vida fuera tan sencilla se le hacía incomprensible. Y la compañía mutua y las ganas de vivir y de soñar...más aún. Otra vez sonaban canciones en su cabeza : "Quizás sólo dure un segundo este sueño, pero seguramente habrá merecido la pena". Y no sólo eso: duraba meses ya, creo que 10. Al menos, ese tiempo hace que mi amigo escribe cartas cada día más felices, con paisajes cada día más claros, y se ha hecho eco de sus derrumbes para construir castillos de arena en el vientre de aquella muchacha, cada vez más fuertes, seguros y certeros. Y como toda mezcla, cuanto más tiempo para mezclarse tuvieran sus elementos, se hacía cada vez más dulce, sabrosa, porque estos se combinaban y complementaban cada vez más. El camino ya estaba sembrado y plagado de buenas intenciones. Llegaba a fin de mes y amaba a una mujer: era el momento de empezar a caminarlo con pie firme.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Se había levantado ese día, con el mundo dado vueltas o con el pie izquierdo (como dice el lunfardo criollo), era la llovizna fina casi invisible de esa mañana de abril, era la canilla que perdía, era el tratando de echar un culpable a su jodida y radiante vida. Camino hacia el baño se miro al espejo, y de fondo esa foto que lo llenaba de recuerdos, que le destruía ese castillo de arena, de pensar que ya la había olvidado. Prende la contestadora y había promociones de autos y cosas que no le interesaban, ningún mensaje de ella en meses, y de repente pensó en su voz, esa que lo llenaba de alegría, que le despertara el alma, ¿cuanto hacia que no la escuchaba?, ¿cuanto hacia que no se perdía en su mirada?, recordó el ultimo día con ella, y se le ocurrió miles de cosas por decirle que nunca le dijo, pero ya era tarde... De fondo Se escucha Joaquin diciendo "...¿Quien me ha robado el mes de Abril?...", el también se preguntaba lo mismo...