lunes, 2 de octubre de 2017



Es curioso verte remendar las sillas del comedor, calculo que eso habrás hecho con mi vida, enmendando mis días grises sacando el olor de humedad, abriendo ventanas cambiando los manteles de mi vida.
Me regalaste tu presencia  y tu amor cuando menos lo merecía, en la hora gris y confusa, donde todo es oscuridad y pena. Me diste motivos por que seguir, un futuro lejano y mil despertares siempre pero siempre a tu lado.

Amaba alejarse de todo aun de el mismo a veces, por eso siempre prefería la olvidada cafetería de aquella ciudad, en compañía de su libro, ...