Amaba alejarse de todo aun de el mismo a veces, por eso siempre prefería la olvidada cafetería de aquella ciudad, en compañía de su libro, y en el soñaba con mundos mejores, con amores locos que jamas se terminaban, con niños que solo morían de risa, con pasiones eternas, y batallas que siempre terminaban bien.
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Si la ven vestida de domingo en alguna plaza con la mirada perdida hacía ningún lado, con los cuadernos llenos de rimas y dolores. Diganle q...
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Hoy recordé tu mirada, esa que lograba que la cordillera de mi alma se derrumbara ante un simple parpadeo, me acorde de nuestras charlas et...
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El domingo es unos de esos días donde me siento más triste, desde chico me pasa, el domingo tiene ese aire a tristeza, a melancolía, a recue...
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El aire de la playa y el viento parecen jugarme una mala pasada, miro el mar, quizás el tenga alguna respuesta ante tantas preguntas, e...