martes, 5 de febrero de 2013


Ya había pasado un tiempo sin tomar una pluma, de desahogarse y escribir cartas que nunca llegaran, o quizás si quien sabe. Ya había perdido la noción de tiempo, ya que todos los días parecían iguales, sumergido entre libros, perdido en su propia habitación tratando de sostener el techo con la mirada. Ya el café estaba helado y su escritorio era un completo caos, tímidamente empezó a escribir...

Carta 2:

Nunca aprendí como retener a nadie y creo que tampoco lo haré  pero hubiera dado cualquier cosa por quedarme un segundo en tu mirada, por tener alguna razón por mas mínima que parezca que te haga volver.
Tampoco aprendí a disfrazar mis intenciones con palabras vacías, inventándote historias y victorias que nunca sucedieron.
Me agota también recordar las calles que conquistamos, las tardes de lluvia de tu mano, observar la luz de tu mirada que me hacia creer que no era tarde y que la vida podía sorprenderme.
Hoy la ciudad reclama la luz de tu ausencia y tus pasos por la calle, el día se tiñe de gris, no veo risas en la cara de la gente, y tampoco encuentro historias de amor que me hagan olvidarte en el café de la esquina, últimamente los días son una figurita repetida, que deja un vació  uno mas a la colección que ya tengo dentro mio y espero poder resolverlos algún día.
El motivo de esta carta, no es pedirte que vuelvas ni mucho menos, es contarte como pasan los días en Buenos Aires, en estas calles llena de luz y vida que nos vieron felices, hoy están embriagadas de rutina, empapadas de gris, esperando que salga el sol, mi sol...






domingo, 20 de enero de 2013

Junto todo el coraje que le quedaba, tomo su lapicera y empezó tímidamente a escribir, aquello que por cobardía  o ese miedo existencial de creerse vulnerable, vulnerable a la magia de esos ojos color avellana gigantes cuando se posaban en su mirada... y empezó

Carta 1
Me canse de andar con la mirada perdida, buscando algún detalle, alguna casualidad que nos una., también de las canciones de amor de la radio, llenas de palabras vacías,  del café de la mañana, de la tortura de este lunes gris.
Me canse de sentirte mía, tan mía a pesar de la circunstancias, del tiempo, y de una realidad que me golpea ante tanta monotonía.
Me canse de inventar historias de amor, de crear finales diferentes al nuestro. Me canse de  Marquez y  Benedetti, y de esas letras que me hacen recordarte.
Me canse de extrañarte y de maldecir por todas aquellas cosas que jamas dije y que quizás necesitabas oír...

lunes, 14 de enero de 2013



Miraba de refilon las hojas del escritorio, no podía hilar mas de tres palabras seguidas y por si esto fuese poco su mundo era un caos. Buenos Aires lo recibía con una tormenta de verano, esas de los días domingos que lo dejan a uno con mas dudas que certezas,esas que hacen dudar  hasta de la verdad mas absoluta, al fin y al cabo que era la verdad?, quien dice que es mentira y verdad?, lo único verdadero era la luz del baño y la sala a media sombra, un tango oxidado de fondo, y en su escritorio una carta sin  destinatario con palabras que jamas se animo a decir por ese miedo idiota que lo paralizaba. Y en esa carta decía que se había cansado de dar vueltas por ciudades,por calles sin nombres, por esquinas llenas de historias de amor, que se había cansado de su ausencia, de andar con la mirada perdida buscándola por cualquier lugar, imaginándola perdida entre la gente.
Soltó una lagrima cobarde que se paseo por su rostro, afuera llovía como la primera vez, tomo de nuevo la pluma y siguió escribiendo tratando de esconder su pena, soñando que quizás algún día la encuentre perdida en medio de tanta gente...

martes, 18 de diciembre de 2012

Me quede colgado de un beso que jamas tus labios supieron, de un recuerdo que a estas alturas creo que son solos inventados por esta loca cabeza. Me quedo el sabor de aquel verano en esa enorme ciudad, de las palabras que nunca te dije, del terror de saltar al vació, de miles de calles sin nombres, del café frió de la mañana, del horror  ese de la ultima hora que siempre pero siempre me pesca desprevenido.
Quedaron mis cuadernos tirados, llenos de historias de amor por contar, historias que merecen ser narradas y que terminen por que no, con un buen final. Que no daría por contar nuestro final, pero solo queda un vació  que ya no duele, que arde y sigue dando vueltas en la cabeza de este humilde flaco que juega con las letras, que juega a ser escritor. Y que aun no puede encontrar palabras para cerrar esta historia.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Que puedo decirte en este día especial en tu vida?, que recuerdo tu primer día de jardín como tus manos chiquitas me agarraban las mías, temblorosas ante tanto cambio, déjame decirte que papa siempre va a estar en cada paso tuyo sea pequeño o grande, que la vida te espera con las puertas abiertas, para que pases por ella siempre pero siempre con alegría  y con esa rebeldía que te caracteriza y te hace única  el mundo es tuyo mi amor, por eso ama, llora, grita, ayuda, sonreí, mira todo pero todo con todas tus fuerzas te amamos mucho














viernes, 7 de diciembre de 2012



Te llevas el mundo por delante pensando en que no habrá mañana, sabes que en la vida quieres ser siempre la protagonista. Todo el mundo cae rendido a tus encantos y antojos y aun a pesar de todo eso sigues buscando un que se yo. Dentro tuyo sientes grandes vacíos, te sientes sola entre tanta gente y ciudad.
A pesar de tener todo no tienes nada, "para ti todo es un juego sin guion,salirte siempre del renglón y salga el sol por Alicante..."






martes, 27 de noviembre de 2012


Aprendí que la vida  siempre te da una nueva oportunidad, que se puede ser feliz con muy poco y que aun teniéndolo todo se puede ser infeliz.
Aprendí el valor de una mirada, esas que dicen mas que mil palabras, y que a veces un simple abrazo solamente es necesario.
Aprendí que se puede estar solo aun estando rodeado de mucha gente, que a veces es necesario perderse para luego encontrarse a si mismo. Que se pueden alcanzar los sueños por mas que sean lejanos y casi imposibles.
Aprendí que puedo perderme en sus risas, que nada esta perdido por que los tengo conmigo y que el futuro esta a la vuelta de la esquina...

Avísame cuando llegues.

Sus manos frías sobre mi pelo; saber que no había mayor acto de rebeldía que una tarde junto a ella. El tiempo se detenía y parecía correr d...