jueves, 24 de junio de 2010

Un minuto

¿Nunca sentistes la necesidad de un minuto a solas con vos mismo?, un minuto de silencio donde solo puedas escuchar el latido de tu corazon,un minuto para escuchar ese niño dormido que todos tenemos adentro, salir un poco de los problemas, del estress, del dia a dia, solo un minuto para sentirte donde estas parado, hacia donde vas, de donde vinistes;es que a veces sentimos esa necesidad, cuando la vida nos lleva por lugares oscuros, por lugares imprevistos , cuando nos sentimos ahogados, necesitamos saber quienes fuimos, quienes somos y adonde vamos, necesitamos conectarnos con mi yo interior, para ver con mayor claridad.

A veces ese minuto suele ser molesto al chocarnos con nosotros mismos y ver mejor dicho no vernos como quisieramos, o no conocer en que persona las circunstancias, las decisiones mal tomadas, nos convirtieron. Te aliento a que despues de leer esta mini- reflexion te tomes un minuto de tu tiempo para tu yo interior y que puedas escuchar su voz, un abrazo.



Estuve buscando en mi arca interior,
la que guarda en mi los recuerdos,
estuve mirando el niño que fui,
aquel que soñaba despierto.

Traje la vida me trajo hasta aquí,
de tanto correr nunca vi,
que estaba llorando el niño que fui,
que siempre me hablo y nunca oí.

Donde han quedado los sueños,
en que ruta los perdí,
quien ha cerrado las puertas que
me llevan a mi jardín,
donde han quedado los sueños,
pregunto el niño que fui,
quizás el tenga las llaves del cofre
que no puedo abrir.

Estuve buscando en mi arca
interior, en un rincón lo encontré,
corriendo, abrazarme, llego y me dijo,
porque te alejaste de mi,
te pido perdón conteste,
estaba tratando de huir,
deseo lo que todos querían de mi,
así fui olvidando quien fui.

Donde han quedado los sueños,
en que ruta los perdí,
quien ha cerrado las puertas que
me llevan a mi jardín,
donde han quedado los sueños,
pregunto el niño que fui,
quizás el tenga las llaves del cofre
que no puedo abrir.

Donde han quedado los sueños,
en que ruta los perdí,
quien ha cerrado las puertas,
que me llevan a mi jardín.

Donde han quedado los sueños,
pregunto el niño que fui,
quizás el tenga las llaves del cofre que
no puedo abrir.