domingo, 14 de octubre de 2012

Es este mundo que nos embriaga de rutina, que nos hace correr sin mirar las cosas que realmente interesan.
Nos marean entre horarios y trenes , y es el café de cada día que intenta ahogar la monotonía y la ciudad nos ahoga y nos pierde en esta selva de cemento donde nos matan por nada, y nos venden una felicidad a base de ella misma.
Descubrí que la felicidad habita en la sonrisa de un niño, que se puede ser feliz con poco, que es mas fácil enfrentar la tristeza  dándole una mano a alguien que realmente la necesita y ayudando a alguien a la que la vida no le dio una chance, descubrí también que no soy el único loco que cada vez somos mas, que podemos cambiar el mundo, que sea un poco mejor para mis hijos y para los tuyos...



"Tu puedes decir que soy un soñador, 
Pero no soy el único, 
Espero que algún día te nos unas, 
Y el mundo vivirá como uno solo..."