domingo, 4 de noviembre de 2012





Miro por la ventana y me es difícil no pensarte inundada de rutina, perdida en esta selva de cemento que nos ahoga entre horarios de trenes y trabajo, pensar también en todas las calles que conquiste subido a tu sonrisa, esa que derribaba mis muros y daba color a todos aquellos terroristas de lo cotidiano. Es que andar de tu mano era otra cosa!, me hacia sentir que podíamos cambiarlo todo aun cuando las circunstancias nos golpeaban en la frente de una triste realidad, una que no perdona y me deja maltrecho de tantos recuerdos.
Y me quede con nuestras esquinas y las promesas que no pudimos cumplir, con las canciones que fueron nuestras, que nunca escribimos, con tus silencios, con mi manía de no poder parar de hablar, con tus nostalgias, con una duda, me quede con vos...