Buenos Aires extraña tus pasos, y el viento parece cantar muy suave, un tango desgarrador, una historia de amor como todas, una tragedia como la nuestra,como la de tantos. Las calles golpeadas por la llovizna, desiertas no tiene historias que contar ni besos por repartir, San Telmo reclama la soberanía de nuestros abrazos y besos, de nuestras promesas aquellas que jamas cumplimos, y que el tiempo ese cruel atleta sin pies nos roba las grandes cosas y nosotros no nos damos cuenta.
En estos días donde impera el cielo gris, mi alma extraña tus abrazos y esa caricia que alimentaba mi alma, ya lo se que nosotros ya no somos los mismos, que estas manos ya no son las mismas, pero apuesto que si te viera, tu mirada me diría lo que tus palabras callan...






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