desvarios

Me niego a creer que algún día tendré que soltarte, y dejar que tu amor se me vaya. Es que hay tantos abismos entre los dos y son tantas soledades que nos acompañan, que ya no puedo mirarme al espejo y descubrir quien soy, y mucho menos saber a donde voy.
Yo se que algo de vos me adiestro, me cambio, aunque lo niegue, aunque la rabia de saber que podes hacer lo que quieras conmigo y que siempre voy a estar ahí, pero esta vez me canse de esperarte y de esperarme a mi también junto a vos, me canse de llamarte por las noches por los mensajes en silencio, de los gritos incómodos de la mirada que dice todo y hace demasiado ruido. Te convertiste en un fantasma, y los fantasmas son así aparecen de noche cuando todo es oscuridad y duda, y hasta veces parecen ser verdad pero no lo son, de algún modo una parte mía se va con vos, y yo me quedo con la melancolía de las tardes de lluvia por la calle corrientes, del café de la mañana y de tantas canciones y versos que nos llevaban a miles de kilómetros. Vos te quedaras con mis besos que quedaron en vos, con mil palabras que quedaron por decir, y por una realidad que nos deja huérfanos en pleno Buenos Aires.

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