martes, 28 de febrero de 2012

Recuerdo aquella vez en esa esquina en donde descaradamente te pedí que te metieras en mi vida, y luego te robe un beso, eramos dos niños que desafiaban a la ciudad y al destino, recuerdo tu mirada frente al río la frialdad de tus palabras y el fuego que tenia tu mirada, con ansias de volar por la vida, de olvidar los golpes, de mirar el futuro.Recuerdo ese abrazo en donde te sentí mía por un instante y ya nada importaba, me dijiste - no saltes al vació, quizás no es el momento.
Luego el sentir tus manos en las mías las miradas cómplices, las risas sin sentido, la llovizna de Buenos Aires, y ese beso de despedida en la parada de colectivos.
No se por que hoy te recuerdo, quizás (seguramente) te habrás olvidado muchacha de ojos tristes, pero hoy te sentí cerca por un instante y te busque entre la gente y llegue a la conclusión de que quizás solo fuiste parte de mi imaginación y que nunca exististe...