lunes, 24 de septiembre de 2012

Me dejaste una pena metida en el alma, una mirada triste sin palabras, y un adiós que no perdona y va creando abismos dentro de mi. me dejaste como un nene desamparado en pleno invierno, no sabiendo que hacer ni para donde ir.
Me dejaste la cabeza dada vuelta, me dejaste huérfano en una ciudad que no perdona ni olvida, una ciudad de gente sin gente, sin corazón ni rostro.
Dejaste tirado miles de recuerdos, de lugares donde de tu mano recorrí, sabes de tu mano poco importaban las cosas cotidianas,  ni el horario, ni la pesadez de los lunes, me importaban poco las cosas que hoy me desvelan.
Dejaste miles de palabras que quise decir y que se me quedaron atoradas en mi garganta, dejaste tu saco gris colgado en el armario, ese que me encantaba tanto.
Donde estarás ahora? corriendo tras un mundo que no perdona, que nos hace correr esta carrera, que sera del simulacro diario y las ganas de salir a conquistarlo?