Quién pudiera...
tenerte un poco màs cerca,
sin tantos lagos y océanos
que nos separen tan drásticamente,
como olas de mar que se han vuelto tercas.

Quién pudiera...
vislumbrar esa sonrisa,
acariciarte tan sólo esas mejillas,
oler un maquillaje, un perfume tan tuyo,
un aroma cuyo aire me devuelva la vida.

Quién pudiera...
compartir tu vida, tu rutina,
tus mañanas, tus tardes, tus noches, tus dichas,
acompañarte en las tiendas,
probarte la ropa, cantarte esta estrofa.

Quién pudiera...
yacer en tu almohada, sentirte fresca,
esperarte mientras te duchas,
dormir contigo (o mejor),
observarte en la madrugada,
con los párpados hinchados o como sea que luzcas,
o, por qué no, sin nada ...

Quién pudiera...
despertarte, mirarte
a los ojos, besarte los labios,
esperarte hasta que regreses, invitarte a cenar,
llevarte el desayuno a la cama,
saberte concreta.

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