domingo, 24 de octubre de 2010

Tantas veces… deje de ser yo tantas veces. Cambié de dios y de idea, cambie de ojos, sin cambiar mire diferente, cambie de ropa, de talle


Tanta lluvia ha caído hasta aquí, hasta este lugar en que hice y rehice mi historia, mi abanico de victorias, mis intentos, mis tristezas, los viajes de vuelta, las manos fatigadas.


Siento la vida estallar entre la palma de la mano y la corteza de un árbol, siento esa caricia tierna y privilegia, el aire en la cara, los destellos…