viernes, 31 de agosto de 2012

Fueron las noches eternas en las que me perdía entre el humo de un cigarrillo olvidado en el cenicero, con una taza de café negro algo frió, y escuchando Joaquin de fondo, esas noches donde uno se siente con brújula en mano Jodido y Radiante como decía mi querido Mario.
Esas noches fueron testigo de mis penas que iban y venían como el viento de un prematuro septiembre, donde no tenia donde ir, donde temía buscarte por miedo a encontrarme. Las mañanas me encontraban lejos de Buenos Aires, soñando despertar en alguna otra ciudad viendo otras realidades, otras soledades, tratando de llenar este vació un tanto molesto, una soledad llena de gente pero soledad al fin, inventando historias y cuentos que me recuerden aquel niño que solía ser y que hoy busco...

Estimados: Los tenia un poco olvidados, sin poder pasar por sus blogs y disfrutar de sus historias y letras, es un honor sus visitas y comentarios, gracias a ustedes este pequeño rincón crece día a día. Les dejo un fuerte abrazo desde mi Buenos Aires querido!! buen fin de semana!